Una aproximación a la práctica profesional del trabajador social en educación especial en... Por Acosta Pech y López Estrada

UNA APROXIMACIÓN A LA PRÁCTICA PROFESIONAL DEL TRABAJADOR SOCIAL EN EDUCACIÓN ESPECIAL EN MUNICIPIOS DE LA ZONA METROPOLITANA DE MONTERREY, N.L.

MTRA EN T.S ANA MA. ACOSTA PECH*
DR. RAÚL E. LÓPEZ ESTRADA**

Ponencia presentada en el Primer Foro Nacional de Educación Inclusiva
Durango, México, 2007.

Resumen

La práctica profesional del trabajador social como la de otras profesiones en el ámbito de la educación, específicamente de la educación básica en su modalidad de educación especial se ha ido modificando, tratando de reconstruirse a partir de las exigencias del entorno y a los requerimientos de los alumnos que presentan temporal a permanentemente necesidades educativas especiales.

Conocer cómo estos profesionistas están enfrentando los retos que en la actualidad se le presentan, qué está pasando con ellos, en qué realidades están inmersos, y sobre todo cómo intervienen desde su formación en el ámbito de las necesidades educativas especiales son las interrogantes que motivan a indagar, junto con el convencimiento de que solo la reflexión sobre la acción en ámbitos concretos permitirá a los trabajadores afianzar sus espacios de conocimiento e intervención.

Palabras clave: trabajo social, práctica profesional, educación especial.

Objetivos de Investigación

Este estudio pretende, ubicar en el contexto del estado de Nuevo León México, los principales rasgos característicos de la práctica profesional del trabajador social en el ámbito de los equipos de apoyo a la educación básica pública, que forman parte de la modalidad de educación especial. Lo anterior permite contar con un panorama del estado del trabajo social en un campo específico, así como de las formas en que desde la propia especificidad de la profesión se interviene en el terreno de la educación, ello contribuye a visualizar ciertas líneas que orienten la formación de futuros trabajadores sociales.

Para el logro de lo expuesto se plantearon ciertos objetivos particulares que en conjunto posibilitaron la tarea del estudio: (1) conocer los principales elementos del contexto (entorno laboral e institucional), que inciden y definen la práctica profesional del trabajador social (2) caracterizar el quehacer profesional en cuanto a la problemática de atención y la modalidad de intervención, (3) contrastar la concordancia de la práctica profesional del trabajador social con las principales premisas del actual modelo educativo en educación especial y (4) reconocer las determinaciones, contradicciones y limitaciones del ejercicio profesional.

Diseño y metodología

A fin de dar cuenta del estado de la práctica profesional del trabajador social en educación especial, se consideró necesario proyectar un estudio de tipo exploratorio, descriptivo, de campo y transversal. Se determinó encuestar a trabajadores sociales que laboran en las Unidades de Apoyo a la Escuela Regular (USAER) en municipios seleccionados de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México. El total de USAER en está zona es de 141, que representa el 82.45 % del conjunto de estas unidades en el estado, de este universo únicamente 108 cuentan con trabajador social. Por criterios prácticos fueron seleccionados únicamente 7 de los 10 municipios comprendidos en la zona. En los municipios elegidos se concentran 133 USAER (94.32 % del total), 106 tienen trabajador social de acuerdo a las estadísticas oficiales . Por diversas circunstancias (limitaciones del estudio) y por los criterios de inclusión planteados, únicamente se entrevistaron 80 trabajadores sociales.

El cuestionario diseñado para esta investigación explora los niveles de cuatro dimensiones de la práctica profesional del trabajador social al interior de los equipos de apoyo a la educación. De estas dimensiones de análisis, se derivan diferentes variables de las que, se seleccionaron los indicadores necesarios que fueron operacionalizados casi en su totalidad mediante la construcción de cuestionamientos y preguntas tipo escala, las que intentaron medir ciertos constructos como la modalidad de intervención y el tipo de relación que el trabajador social establece en ella. Las escalas presentan cuatro y cinco opciones de respuesta, (precodificadas) y tienen un nivel de medición ordinal.

En un porcentaje pequeño el cuestionario incluye algunas preguntas de tipo dicotómico y politómico con nivel de medición nominal y finalmente, una serie de preguntas abiertas que fueron codificadas y tratadas a través de un análisis de tipo cualitativo, en especial la última pregunta del cuestionario cuya estrategia de análisis fue básicamente inductiva. Esta modalidad es útil de acuerdo con González (2002:159), cuando lo que se quiere es comprender los significados, supuestos y puntos de vista o perspectivas de los sujetos estudiados, y cuando los datos se recaban mediante cuestionamientos abiertos.

A fin de garantizar la confiabilidad y validez del instrumento se sometieron algunas de las escalas construidas a un análisis estadístico a través de la prueba Alpha de Cronbach, que verificó específicamente la consistencia interna de sus constructos. Los cuestionarios que presentaron un 15% de los reactivos no contestados fueron eliminados de la observación.

La información empírica para la realización de este estudio se obtuvo durante los meses de abril a mayo del ciclo escolar 2002-2003. Para el logro de esta tarea fue necesaria la coordinación y el enlace con personal de la Dirección de Equidad Educativa de la Secretaría de Educación del estado de Nuevo León.

El paquete estadístico Social Package for Social Sciencies (SPSS) versión 8.0 para Windows apoyó en el procesamiento de la información y el procesador Excel en la elaboración de cuadros y gráficas. Para efectos de interpretación y debido a que este estudio es de tipo exploratorio y descriptivo, únicamente se realizó un análisis de frecuencias y medidas de tendencia central. Estos datos fueron la base para la descripción de las características principales de la práctica profesional del trabajador social en educación especial.

Las dimensiones del análisis de la práctica profesional

Así, con el fin de indagar cómo es la práctica profesional del trabajador social y qué factores están relacionados para que se presente con sus propias especificidades, fueron investigadas cuatro dimensiones o elementos, que en su conjunto permitirán analizar este fenómeno: 1) el trabajador social, 2) el sujeto y sus problemáticas, 3) el modelo de intervención y 4) el medio, laboral e institucional circundante a la práctica. Cada una de estas dimensiones a su vez son subdivididas en ciertas variables, que de igual forma son operacionalizadas a través de indicadores o ítems específicos, los cuales, por un lado, se derivaron de la literatura revisada y por el otro fueron construidos según los propósitos de este estudio.

Los hallazgos y sus implicaciones

Dentro de este apartado se analizan los hallazgos agrupados en los siguientes aspectos:

Datos contextuales.

Sobre el perfil de la/el profesional en cuanto a sus recursos académicos y profesionales para el desempeño de su labor.
  • Los destinatarios de la intervención y sus problemáticas
  • Características generales de los usuarios del servicio
  • Las NEE y su vinculación a aspectos personales
  • Las NEE Asociadas a una problemática escolar y/o social

El modelo de intervención

Limitantes y contradicciones en el ejercicio profesional

Conclusiones

A más de diez años de haberse implementado el actual modelo pedagógico y de atención de las NEE los cambios en trabajo social aún son dudosos. Pareciera que existe una intencionalidad y una conciencia para asemejar la práctica a lo que señalan los actuales paradigmas teóricos en la intervención de las NEE, sin embargo la práctica concreta refleja otras realidades. El ambiente institucional y laboral es determinante y limitante del ejercicio profesional. Lo que se observó en este estudio es que los trabajadores sociales enfrentan múltiples problemáticas en este espacio laboral, por un lado, una gran insatisfacción e inconformidad, debido principalmente al poco reconocimiento y bajo estatus laboral, por el otro, los múltiples problemas que deben atender y que están asociados a las NEE, y los pocos recursos formativos con los que se cuentan, además la cantidad excesiva de trabajo, las exigencias y la normativa institucional, definitivamente limitan los resultados que se pudieran obtener. Aunado a todo lo anterior pareciera que hay ciertas imprecisiones y ambigüedades todavía en la función y en los objetivos de modelo de intervención, de ello se deriva que la práctica del trabajo social en este espacio, sea conceptualmente indefinida con carácter híbrido, aunque presenta todavía rasgos de un trabajo social tradicional y asistencial . Ya que algunas prácticas de trabajo social catalogadas por los propios trabajadores sociales pueden tipificarse como la substitución de intervenciones técnicas por procedimientos administrativos de gestión de problemas sociales. Los procedimientos de solicitud-expediente-tramitación-resolución como plantean algunos teóricos del trabajo social han suplantado las tareas sustantivas de la profesión .

Pero más paradójico resulta que existe la creencia general por parte de los consultados de que la situación debe cambiar, sin embargo se esperan los cambios del exterior, se habla constantemente de la poca valoración de la profesión en este campo, pero realmente qué significa este concepto? En este sentido, puede ubicarse el cuestionamiento crucial respecto a la validez o invalidez de la profesión. Desde hace más de 20 años, en una reunión en Teresópolis Brasil se decía que “el hecho de existir determinado número de personas ejerciendo determinada actividad, por sí sólo no define la validez universal de la profesión, la validez está definida en la medida en que ella sea portadora de determinado número de respuestas a necesidades existentes en cierto momento” (Torres, 1984: 6). Las respuestas de la mayoría de los interrogados (en la última parte del estudio) llevan a cuestionarse sobre si la disciplina está cumpliendo o no con está condición? La validez definitivamente genera reconocimiento, entonces ¿se seguirá esperando que otros hagan lo que al propio trabajo social le corresponde hacer?

Los resultados de esta investigación han permitido la reflexión sobre los procesos prácticos de la labor de los trabajadores sociales en el terreno de las necesidades educativas especiales, de ellos se deriva lo apremiante de fortalecer el estudio teórico y contextual de las áreas polémicas aquí detectadas para vincularlo a las características generales y particulares de cada campo de intervención. Pero además permitió visualizar que la profesión requiere de una renovación, ya no es posible seguir funcionando bajo un enfoque micro social y tradicional de los problemas. A corto plazo, la educación continua y la especialización de la profesión constituyen dos vía para iniciar esta transformación.

Bibliografía

Blanco, R. (s/f). Modelos de apoyo y asesoramiento. En SEP. (2000). Antología de educación especial. Novena etapa Carrera Magisterial. México: SEP. 222-234.

Brennan, W. (1998). El currículum para niños con necesidades educativas especiales. México, D.F: Siglo XXI.

González, L. (2002). La sistematización y el análisis de los datos cualitativos. En Mejía, R. Y Sandoval A. (coords.), Tras las vetas de la investigación cualitativa. México: ITESO. 155-173.

INEGI (2002). Anuario Estadístico Nuevo León. Aguascalientes: Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

Kisnerman, N (1998). Pensar el trabajo social. Una introducción desde el construccionismo. Argentina: Ed. Lumen-Hvmanitas.

Molina, M. L. y M. C. Romero. (2000). Situaciones críticas de la intervención profesional: retos para la intervención académica. Revista Costarricense de Trabajo Social. No. 11. Julio. 23-30.

Secretaría de Educación Pública. (2000). Antología de educación especial. Novena etapa Carrera Magisterial. México: SEP.

Torres, F. (1984). Breves reflexiones en torno a la práctica del Trabajo Social. En Revista de Trabajo Social. No. 20, Octubre-Diciembre. 1-9.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada